Empleo y discriminaciones: La Unión Europea impone un camino, los Estados imponen el ritmo


Mardi, 20 Mai, 2014
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Desde el tratado de Roma de 1957, Europa combatía las discriminaciones de las cuales eran víctimas los residentes europeos en los diferentes estados del continente, lo que había desencadenado, con el tratado de Maastricht de 1991, en la apertura de todos los empleo, no concernientes a la soberanía, a los extranjeros miembros de la Unión Europea y a la concesión del derecho al voto de los residentes de la comunidad europea.

“El supuesto discriminador es culpable hasta que se compruebe lo contrario”

 

Desde el 2000, la Unión Europea obliga a los Estados miembros seguir una política antidiscriminatoria en lo concerniente al acceso al trabajo. Entre los malos alumnos encontramos a los alemanes y a los españoles, contrariamente a sus precursores suecos, belgas y británicos.

 

Regulación de la carga de la prueba (onus probandi)

En el año 2000, el Tratado de Ámsterdam mostraba una voluntad inquebrantable por dirigir una política europea en la lucha contra las discriminaciones raciales. El artículo 13 estipulaba: “el Consejo (…) puede tomar las medidas necesarias en miras a combatir todo tipo de discriminación sexual, racial o de origen étnico, religiosa, por minusvalía, edad u orientación sexual…”. El Tratado es adoptado el 29 de junio por la directriz 2000/43/CE concerniente a la puesta en marcha del “principio de igualdad de trato” entre las personas, sin distinción de raza o de origen étnico (para criterios de selección, condiciones de reclutamiento y de promoción laboral). Concierne a la parte acusada de discriminación probar que no hay una violación al principio de igualdad de trato (artículo 8.1), mientras que el supuesto discriminador es culpable hasta que se compruebe lo contrario.

¡Y esto no es todo! Con la directriz 2000/78/CE, la víctima no está sola, sino que entra a ser parte “de un marco general a favor de la igualdad de trato en materia de trabajo, con la posibilidad para las asociaciones, las organizaciones y las personas jurídicas de presentarse como actores civiles y de actuar ante la justicia de la mano con la presunta víctima”.

No obstante, el horizonte europeo es todavía un sendero que hay que saber despejar y expandir. Las directrices 2000 no pudieron ser votadas en aquel entonces cuando los social-democráticos estuvieron en el poder. La sociedad alemana en general prefiere que los extranjeros y sus hijos obtengan la nacionalidad alemana para que estos puedan intervenir vía… el voto. ¿Nacionalizarse para votar? Seguimos el mismo camino o es esto un retroceso en la lucha por la Igualdad.

 

La Redacción 

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